Mostrando entradas con la etiqueta John Byrne. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Byrne. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de enero de 2017

X-MEN: EL ORIGEN, PARTE 9.

En el siguiente número (129), inicia una de las historias más aclamadas por los fans de X-Men: The Dark Phoenix Saga. Es también la primera aparición de Kitty Pryde -futuro miembro de los X- y los villanos Shebastian Shaw y Emma Frost, quienes manejan la Academia de Massachusetts, una escuela dedicada a cuidar jóvenes con habilidades extraordinarias, además de integrar parte de The Hellfire Club, un exclusivo club en New York donde además de afiliar a los principales millonarios, se planean turbias maneras de acaparar poder en su Inner Circle, el cual es conformado por sólo unos elegidos.


En este número (130), aparece por vez primera Dazzler, quien años más tarde, se incorporaría a las filas de nuestro equipo de mutantes.


Una de las características de la etapa Claremont/ Byrne, es que normalmente ponían a los mutantes contra amenazas mucho mayores a sus capacidades naturales, por lo que en ocasiones terminaban contra las cuerdas como es el caso en esta historia.


Lo interesante era ver cómo podían sortear una cantidad impresionante de obstáculos como The Hellfire Club, quien también contaba entre sus filas a Jason Wyngarde (cuya identidad real era Mastermind, un villano olvidado de los primeros días de X-Men, cuando aún lo hacían Jack Kirby y Stan Lee), Donald Pierce (un cyborg de fuerza sobrehumana) y Harry Leland (mutante con la habilidad de controlar su masa muscular). 


En la historia, Claremont reclutaría de nuevo a Angel, uno de los miembros originales y pondría a Wolverine como protagonista de su primera historia como "solista", hecho que generó gran interés por el personaje.


Aunque The X-Men se sobrepondrían a The Helfire club, Wynwarde cometería el gran error de liberar el poder total de Jean Grey, Phoneix, ante lo cual no habría forma de detenerla ya que dicho poder cósmico se alimentaba de las propias estrellas.


En su afán por liberarse de las ataduras humanas, Phoenix saldría a explorar las estrellas y El Universo, destruyendo un planeta habitado en el proceso.


De regreso en La Tierra, el Professor Xavier pondría un bloqueo mental al poder de Phoenix en Jean Grey pero sería demasiado tarde. El Imperio Shi´Ar, de donde proviene el amor de Xavier, Lilandra Neramani (quien por cierto, es la emperatriz), perseguiría a Phoenix por sus crímenes cometidos, sentenciándola a muerte.


Para evitar la ejecución inmediata de su querida alumna, Xavier retaría a duelo a La Guardia Imperial contra The X-Men. Quien ganara, decidiría el destino de Jean.


Tras el final de Dark Phoenix Saga, Scott Summers renuncia al equipo. Pero asu vez, se aproximaría otra renuncia un poco más real.

John Byrne, antiguo colaborador y co-creador de las historias en X-Men, decidiría renunciar al título por disputas con Chris Claremont sobre el futuro de la serie y sus personajes.



Sin embargo, antes de partir, Byrne y Claremont crearían una última saga de dos partes que daría rumbo a the X-Men y el resto del universo Marvel, Days of Future Past, una historia acerca de un futuro apocalíptico en el que los mutantes y superhéroes han sido totalmente derrotados. Para evitar este futuro (o presente, dependiendo del punto de vista), una avejentada Kitty Pryde decide viajar al pasado para alertar a los mutantes acerca del importante suceso que marcaría el fatídico rumbo de La Tierra. Esta historia también presenta a Franklin Richards adulto, el hijo de Reed y Sue Richards (de los Cuatro Fantásticos) y a la hija de Scott Summers y Jean Grey, Rachel.



El último número de Byrne en el título, se presentó una excelente historia navideña con Kitty Pryde como protagonista, demostrando el gran potencial del personaje dentro de la franquicia.


Byrne no regresaría más al título, salvo por una pequeña secuencia de tres páginas en el número 273, 10 años después de haber partido. ¿Quién fue su sucesor? Pues lo veremos en la próxima entrada. Gracias por acompañarnos.

lunes, 16 de enero de 2017

X-MEN: EL ORIGEN, PARTE 8.

Al partir Dave Cockrum, el canadiense John Byrne, colaborador de Chris Claremont en Iron Fist y Marvel Team-Up, se integró como dibujante de la renovada serie X-Men a finales de 1977. Juntos continuarían haciendo del título de mutantes uno de los más vendidos en Marvel y una de sus franqucias comiqueras más importantes.


Como con Cockrum, Claremont y Byrne continuaron con la creación de nuevos personajes, como Weapon Alpha, quien sería semilla para otro exitoso equipo de superhéroes.


Casi de inmediato, la dupla creativa envió al equipo de mutantes en una especie de "gira" mundial, comenzando con el número 111, en el que The X-Men son emboscados y manipulados mentalmente para formar parte en un circo de fenómenos.


Posteriormente, The X-Men tendrían la esperada revancha contra Magneto, en una de las historias mejor realizadas de la época.


Tras el inesperado final de la batalla contra Magneto, The X-Men se ven obligados a buscar la manera de regresar a New York, tras encontrarse perdidos en Savage Land (otro concepto retomado de la era Thomas/ Adams). Además, el equipo se ve dividido tras la batalla contra Magneto. Beast y Phoenix creen que los demás han muerto, y viceversa.


En The Savage Land, the X-Men se enfrentan de nuevo con su antiguo enemigo, Sauron, y encuentran nu nuevo aliado en Ka-Zar, quien ya conocía a la primera encarnación del equipo.



Claremont y Byrne también aprovecharon para seguir expandiento el trasfondo de los personajes, como el propio Charles Xavier, a quien vemos en una historia del pasado enfrentando a una futura amenaza, The Shadow King.


En su regreso al continente americano, el grupo de mutantes se ven desviados a Japón. Wolverine conoce a Mariko Yashida -de quien se enamoraría posteriormente-, prima de Shiro Yashida, Sunfire, miembro temporal de X-Men y quien no tiene nada de empatía por sus antiguos compañeros.


En la isla asiática, también deberían enfrentarse a  Moses Magnum. Durante la batalla, Banshee sacrifica su poder con tal de detener a esta amenaza.


De regreso en América, The X-Men se enfrentan a un nuevo equipo de mutantes al servicio del gobierno canadiense, Alpha Flight.



Tras esta batalla, The Uncanny X-Men (Cyclops, Storm, Nightcrawler, Colossus, Wolverine y Banshee -sin poderes-) regresan a la mansión sólo para encontrarla desierta pues Charles Xavier y Phoenix han partido tras creer muertos a sus amigos. Beast regresaría a The Avengers, equipo del que también fue miembro. Claremont presenta algunos personajes con los que había trabajado en el pasado, tal es el caso de Luke Cage y Collen Wing, quin inicia una corta relación con Cyclops.


Otro villano rescatado por Chris Claremont de sus días en Marvel Team-Up es Arcade, a quien había enfrentado contra Spider-Man y Captain Britain.



Cerramos esta entrada con la historia de Charles Xavier y Phoenix, quienes se han mudado a la Isla Muir, en Escocia, un centro de investigación propiedad de Moira McTaggert, antigua novia de Xavier y científico renombrado en Genética (y actual pareja de Banshee).


The X-Men viajan a Muir Isle tras una llamada de emergencia, para descubrir una nueva amenaza pero a su vez, al resto de sus compañeros, sanos y salvos.


Un extenso equipo de X-Men se dispone a hacer frente a la amenaza de Proteus, en una de las mejores peleas narradas por la dupla Claremont/ Byrne.



En la próxima entrada terminamos con nuestra rapidísima reseña de esta etapa.

miércoles, 26 de marzo de 2014

X-MEN: DIBUJANTES X-TRAORDINARIOS.

Otra vez me he desaparecido de este lugar. Las labores me han absorbido bastante. Todavía tengo muchos posts pendientes de música, cine, tops 5 y otras cosas; comic es más sencillo de mostrar debido a que basta con subir un par de imágenes, así que te dejo estas en lo que me pongo al corriente:
 Esta primera portada fue dibujada por el gran Mike Mignola, creador de Hellboy y quien ha estado retirado de la corriente comercial del comic por más de 15 años. La historia corresponde a la secuela de 4 partes para Days of Future Past (por cierto, la primera historia llegará este verano a los cines en otra entrega de X-Men; a ver qué tal); y que trata acerca de un futuro apocalíptico (sí, otro más) y su repercusión en el presente; a veces, las consecuencias no sólo se viven en el futuro, también en el pasado.
 Esta es una de las diferentes portadas de X-Men # 100, ilustrada por Art Adams. Este número también significaba el "triunfal" retorno de Chris Claremont al título que hizo famoso. Desfortunadamente, sólo duró unos cuantos números.
 Ed McGuinness hace tributo a uno de los co-creadores de X-Men, Dave Cockrum y es extraída del número 5 de Amazing X-Men, con el regreso definitivo de mi personaje favorito de los comics: Nightcrawler.
 Olivier Coipel, dibujante francés que no ha tenido una asociación significativa con el equipo de mutantes de Marvel; sin embargo, dibujó un par de números en Uncanny X-Men, junto a Chris Claremont.
 Una de las imágenes que más veces he visto en mi vida y que no me ha aburrido hasta ahora. En 1991, este era casi el total de los mutantes pertenecientes a los diversos títulos de X-Men: New Mutants (que para este momento ya había cambiado a X-Force), X-Factor, Excalibur, Uncanny X-Men (el título orignal creado en 1963) y el entonces naciente segundo volumen, titulado simplemente X-Men (de hecho, este poster se incluía en la edición especial del número 1). Aún recuerdo que en una entrevista, el editor de estos títulos, Bob Harras, afirmaba que no era necesario crear más personajes pues con estos tenían para seguir haciendo historias durante las próximas décadas. No se imaginaba que no sólo habría más personajes, sino que los que vemos aquí no son ni la mitad de los que existen hoy en día. Notables ausencias en esta imagen: Forge, Banshee, Jubilee y Bishop (quien debutaba más o menos por la fecha en que se dio a conocer este poster). Por cierto, es dibujada por Jim Lee y entintada por Scott Williams.
 Jefferey Scott Campbell nunca ha dibujado interiores para Marvel Comics pero sí un buen número de portadas, como esta que en realidad, publicó la revista de noticias comiqueras, Wizard.
Otra leyenda de comics de mutantes: Whilce Portacio, dibujante y ocasional escritor filipino quien, junto a Jim Lee, dieron nuevo rumbo a X-Men (y X-Factor).
Y ya que hablamos de dibujantes representativos de los 80´s y 90's (en X-Men), aquí esta portada alternativa de Marc Silvestri, quien también se diera a conocer dibujando los argumentos de Chris Claremont. Cabe mencionar que la alineación que aparece en esta imagen, nunca fue dibujada en interiores por el señor Silvestri.
 Este representaba el penúltimo número dibujado por John Romita hijo, quien ilustrara Uncanny X-Men durante más de 30 números. Este también cambiaba el primer cambio significativo en el Status Quo de los mutantes pues, de los personajes que ves aquí, la mitad estaría por abandonar el título, gracias a la historia llamada Mutant Massacre.
 Esta excelente ilustración es dibujada del antes mencionado Dave Cockrum, co-creador (junto a Len Wein) de Thunderbird, Storm, Colossus y Nightcrawler. La portada fue para la reimpresión de 1982, correspondiente a Giant-Size X-Men 1 y que, debido a lo caro y difícil de conseguir en 1982, fue que Marvel publicó esta reimpresión que incluía una historia adicional del primer cumpleaños de Kitty Pryde, ya como miembro de X-Men, e Illyana Rasputin (alias Magik).
 Escribimos un poco de Chris Claremont y Dave Cockrum, responsables del renacimiento de los títulos X. Falta John Byrne, canadiense quien cuyo trabajo consolidó a los mutantes como una de las franquicias más importantes de los comics (y del cine, creo yo).
 Antes de que Joe Madureira se convirtiera en figura pública de la industria comiquera (y que tuviera una temporada como dibujante semi regular de Uncanny), hizo tres portadas para el título de reimpresiones Classic X-Men. los interiores son del combo padre-hijo, John Romita.
 Todd Nauck hace este casi homenaje a una serie de tarjetas ilustradas por Jim Lee, combinando a algunos personajes clásicos. Por cierto, el señor Nauck será el encargado, junto a Chris Claremont, de dibujar el nuevo título del recién resucitado Nightcrawler en su título solista (hablaremos más de ello en el futuro cercano) y que comienza el 9 de abril.
Finalmente, no podía dejar de lado al co-creador del concepto original de X-Men, junto a Stan Lee, en 1963: El Rey Jack Kirby. Pese a que sólo dibujó los primeros 17 números de la serie, bastó para crear un legado que sigue hasta el día de hoy, más de 50 años después de su inicio. Este número, el 4, presentaba la primera aparición de los conocidos quicksilver y Scarlet Witch (quienes también debutarán este año en la película X-Men: Days of Future Past). También debutan Toad y Mastermind y es la segunda aparición en comic de Magneto.

jueves, 20 de septiembre de 2012

TOP 10 DIBUJANTES: JOHN BYRNE

Para mi séptima propuesta de los mejores artistas de comics, alguien que definitivamente no puede faltar, es John Byrne. Actualmente, tiene 63 años de edad y más de 5 décadas de trabajar en el medio. Comenzó dibujando profesionalmente para Charlton Comics, en creaciones como Rog 2000:
                                        
Y en Doomsday +1, por allá, en 1973:
                                              
 Después brincó a Marvel y trabajó en títulos como Iron Fist:
                                          
 Y Marvel Team-Up; en ambos, colaboró con Chris Claremont, quién lo recomendó para su siguiente asignación:
                                            
Por supuesto, X-Men. Claremont propuso a Byrne por su amplio rango y porque necesitaba un dibujante capaz de dibujar cualquier ambiente, sobre todo con la salida del co-creador de la mayoría de los personajes, Dave Cockrum. Además, la perioricidad de la revista pasaría a ser mensual (antes salía cada dos meses). Claremont y Byrne, hacían una excelente pareja creativa y durante su tiempo juntos, ya habían hecho cosas importantes, como la presentación de Sabretooth en Iron Fist, o la introducción de Captain Britain al mercado americano, dentro de Marvel Team-Up, junto a Spider-Man.
                                   
Ya en X-Men, la dupla creativa cimentó las bases para historias que se desarrollarían décadas después. La aportación de Byrne era tan valiosa, que se le dio crédito de co plotter, e incluso superaron la fama de la primera etapa, con Dave Cockurm. La mancuerna Claremont-Byrne, presentó una memorable historia contra Magneto (la segunda pelea conta él, del entonces nuevo equipo); la primera vez que se manejó la muerte de un grupo de X-Men ante sus amigos; el reencuentro con The Savage Land; la presentación del equipo de héroes canadienses, Alpha Flight, o villanos como Shadow King, Arcade y Proteus.
                                               
 También co-crearon The Hellfire Club, o personajes como Emma Frost y Kitty Pryde, además de incorporar a Dazzler al universo mutante. Esto, durante una de las historias más importantes del mundo del comic norteamericano: Dark Phoenix Saga:
                                               
Como los creadores no se conformaron con el final de la serie, en donde se le castiga a Jean Grey, con la muerte, Claremont y Byrne hicieron un one-shot alternativo con el final original:
                                
Poco antes de finalizar su trabajo juntos, hicieron otra de las grandes historias de X-Men: Days of Future Past, de tan sólo dos números pero que dejó huella. En la historia se presenta a la hija de Jean y Scott (Marvel Girl y Cyclops) pero de un futuro alterno, Rachel Summers. También se le dio gran importancia al personaje de Kitty Pryde y ayudó a cimentarla como uno de los personajes principales de las alineaciones de X-Men.
                                               
Después de su salida de X-Men, Byrne colaboró en otra revista, Avengers, haciendo de nuevo una gran aportación; esta vez con los escritores David Michelinie, Jim Shooter, Mark Gruenwald, Bill Mantlo y Roger Stern. Byrne estuvo tan solo 11 números en el título.
                                       
Junto a Roger Stern, hizo otra temporada sumamente corta, pero inolvidable, en Captain America:
                                             
Posteriormente, le ofrecieron trabajar en Fantastic Four, entrando en el 209 y donde trabajó con escritores como Bill Mantlo y Marv Wolfman, además del gran entintador, Joe Sinnott.
La creatividad de Byrne era tal, que necesitaba trabajar solo, sin otros escritores, para poder desarrollar ideas propias, por lo que le ofrecieron este título de manera permanente.
                                       
Después de probar suerte con unos números, se integró de lleno en el 232:
                                           
Donde permaneció hasta el 293:
                                          
 Esta vez, Byrne, solo, demostró de lo que era capaz y creo una de las mejores temporadas en Fantastic Four, después de la de sus creadores, Stan Lee y Jack Kirby.
                          
También le pidieron que se encargara del título de Alpha Flight, personajes cocreados por él y Claremont en X-Men, pero a los que originalmente habían concebido para que fueran "desechables". Después de 25 números, intercambió el título con Bill Mantlo y Mike Mignola por otro.
                                       
Yep. The Incredible Hulk, en donde tenía planes a largo plazo. Sin embargo, el editor en jefe, Jim Shooter, le cambió la jugada y ya estando trabajando en dicho título, le impidió llevar a cabo los planes que ya habían sido previamente aprobados, por lo que renunció tan sólo 6 números después.
                                          
Aún así, tuvo tiempo para presentar una gran pelea de Hulk contra Avengers, el concepto de Hulkbusters y la boda de Bruce y Betty, con el regreso del celoso suegro, General Thadeus "Thunderbolt" Ross.
                                          
Después de los sinsabores con Marvel, Byrne entró de lleno a DC, para revitalizar a Superman, quien había cumplido 50 años de haber sido creado y que necesitaba nuevo impulso después de atravesar por la reestructuración masiva y total de la compañia, con la historia de Marv Wolfman y George Pérez, Crisis on Infinite Earths, que constó de 12 números.
                                           
tras el excelente recibimiento de la miniserie de 6 números, The Man of Steel, se encargó del título principal:
                                           
Y también dibujó Action Comics. Una tarea titánica, la de escribir un comic y dibujar dos al mes.
                                            
También dibujó la miniserie Legends, con los escritores Len Wein y John Ostrander:
                                           
Pero Marvel no quería perder a uno de los principales creadores, así que le ofrecieron reestructurar el universo de Avengers. El título principal, sólo lo escribía.
                                            
En Avengers West Coast, escribía y dibujaba, además de corregir historias del pasado y darle nuevo rumbo a una de las principales franquicias de Marvel Comics.
                                             
También fue el encargado de orquestar uno de los proyectos más ambiciosos de Marvel, Acts of Vengeance, un mega crossover en el que participaban el 90% de los títulos de superhéroes, publicados por la editorial. La idea era muy sencilla, pero ingeniosa e inédita: los villanos intercambiaban superhéroes para combatir, pues ya todos se conocían la "mañas".
                                              
Con el tiempo, también dibujó y escribió:
                                              
Iron Man, con John Romita, Jr:
                                               
Namor, en lo que es tal vez, su mejor serie (en esta también debutó un inexperto Jae Lee).
                                                
 También fue fundamental para la consolidación de la compañía Dark Horse, donde presentó creaciones propias como Danger Unlimited y Next Men:
                                                
Otra de sus creaciones, fue Babe (y también ayudó a Mike mignola con su creación Hellboy, escribiendo sus primeros números):
                                                 
Regresó a DC para revitalizar a Wonder Woman:
                                                
O este título (con portadas de Walt Simonson):
                                                 
A finales de los 90, regresó a Marvel, donde ya no le fue bien puesto que le ofrecían trabajos que no estaban muy bien conceptualizados, como:
                                                 
Y este fue su último trabajo para Marvel, un concepto innovador pero que no alcanzó a "cuajar", por diferencias creativas con los editores:
                                              
En DC, también hizo cosas como esta:
                                             
En JLA, reunieron al equipo de antaño de X-Men, Chris Claremont, con Byrne e incluso el letrista, Tom Orzechowski para una historia de seis números:
                                             
De dicho proyecto, se desprendió un nuevo título a cargo de Byrne:
                                              
Posteriormente, hizo Blood of the Demon y regresó a Superman. En esta etapa, tampoco le gustó la forma de trabajar del equipo editorial de DC, por lo que no ha vuelto a trabajar para ellos. Es bien sabido que Byrne es de un temperamento muy fuerte, por lo que fácilmente se conflictúa. Y si a esto le sumamos la forma arbitraria de tomar de desiciones por parte de las compañías, pues...
                                             
Actualmente, Byrne, lleva algunos años trabajando con IDW, donde ha llevado a cabo conceptos como Jurassic Park, Star Trek, y otros.
                                             
Hay quien dice que Byrne ya no da una, pero ¿Qué tal estos lápices del año pasado?
                           
Esta editoral también le ha impulsado a crear cosas nuevas y retomar conceptos de culto, como Next Men:
                                             
O Trio, un concepto bastante criticado por la simplicidad de sus personajes, pero que recibió buenas críticas por lo entretenido de su realización:
                                            
Cinco décadas después, John Byrne aún tiene bastante cuerda.